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Octubre de 1998

 

El espíritu de empresa como pensamiento y cimiento para la gestión empresarial de las PYME

 

El análisis de la evolución de las pequeñas y medianas empresas presenta muchos rasgos profundamente semejantes. De hecho, estas empresas surgen de la unión de una buena idea, de cierto capital -en general bastante poco- y, fundamentalmente, de un espíritu emprendedor. Tal espíritu de empresa es el verdadero factor motriz del crecimiento; es el que cristaliza los sueños y la visión del fundador en resultados concretos.

Sin embargo, la empresa crece, los negocios adquieren mayor complejidad, el número de funcionarios aumenta. El fundador se enfrenta a la necesidad de crear mecanismos de control gerencial, los cuales, y esto pasa a menudo, en nombre de la "competencia gerencial" acaban por burocratizar la organización, matando su espíritu emprendedor. Es en ese preciso instante en el que el dirigente se ve ante el dilema de cómo enfrentar la crisis de crecimiento que, muy a menudo, termina aniquilando la organización. En las publicaciones especializadas se habla profusamente acerca de casos de negocios con éxito inicial, mismos que desaparecen debido a su incapacidad para soportar la crisis de crecimiento. Por otra parte, las características actuales que rigen el área de los negocios, así como las condiciones en que se da la competencia entre dichas empresas, no dan cabida a las actitudes poco profesionales ni tampoco a improvisaciones en la conducción empresarial. En tales casos, además, las publicaciones especializadas dan numerosos ejemplos de la desaparición de firmas que, a pesar de incluir en su liderazgo a verdaderos emprendedores, no alcanzan a profesionalizarse para mejorar la calidad de la gestión.

¿Cómo, entonces, se puede resolver el dilema entre mantener y restaurar el espíritu emprendedor para que se establezca una gestión competente?

Parece ser que las empresas del grupo PAEX (Colaboradores hacia la Excelencia) han encontrado la solución a través del modelo que denominamos "de empresariado", es decir, de espíritu de empresa.

El PAEX es una experiencia pionera que se desarrolla en el ámbito de la Fundação Dom Cabral. Hacia 1992, la Dom Cabral estableció una colaboración con un grupo de pequeñas y medianas empresas de sectores diversos: inicialmente eran siete y hoy son 15 las que conforman el mismo grupo pionero. El objetivo era el de transformarlas en organizaciones con patrones de nivel mundial en lo referente a la calidad empresarial. La vía que se encontró fue la de la colaboración basada en un sólido y permanente intercambio de ideas, de experiencias, de conocimientos y de aprendizaje, tanto colectivo como continuo. Tal intercambio ha perdurado y continúa enriqueciéndose por el aporte de tecnología de gestión proveniente de la Fundação Dom Cabral.

Uno de los principales resultados de dicha colaboración fue la adecuación a las necesidades y realidades de las empresas conjugadas un cierto modelo de gestión, mismo que fue resultado de la creación de una "Tecnología PAEX para la Gestión y el Desarrollo".

¿En qué se cimienta ese "espíritu de empresa"? Brevemente expuesto, puede considerarse que es, antes que nada, un estilo de gestión y de organización que posee como características principales "una obsesión por los resultados empresariales y una profunda convicción en la capacidad y en la voluntad de las personas y los equipos formados con el fin de emprender la búsqueda del éxito". Dicho "espíritu de empresa" se convierte, así, en la integración entre realizar una empresa y el emprender.

Este espíritu tiene como fundamento cuatro creencias y valores, amén de cuatro bases para la gestión, a partir de los cuales se tiene como objetivo alcanzar los resultados anhelados.

Cuatro creencias y valores del "espíritu de empresa"

  • promover la satisfacción de los clientes ante los resultados de la empresa, entendiéndose que los clientes son sus consumidores/usuarios; aunque también lo sean los accionistas, los colaboradores/funcionarios y la sociedad. Para ello, la empresa debe procurar constantemente buscar soluciones para sus necesidades tanto actuales como potenciales.
  • buscar la maximización del valor de la empresa y no sólo la maximización de la ganancia. Se considera que, al tenerse en cuenta sólo el factor del crecimiento de lo lucrativo, se está atendiendo únicamente a las inversiones a corto plazo, con lo cual se compromete la futura supervivencia
  • administrar la empresa con enfoque en un conjunto de áreas de resultados: a) la económica-financiera, b) la de mercado e imagen, c) la de tecnología y procesos y d) la de patrimonio humano. Desde esta perspectiva, la económica-financiera es el área de la cosecha, mientras que las demás son los campos de la siembra. Eso significa que los resultados económico-financieros serán mayores y más consistentes en la medida en que mayor sea la inversión en el mercado, la tecnología, los procesos y el patrimonio humano.
  • primero el negocio, después la operación; sólo entonces se deberá administrar la operación como un negocio. Todas las decisiones y acciones de la empresa deben cimentarse en el análisis de la existencia de oportunidades de mercados, tanto los actuales como los potenciales. Por otra parte, ningún mercado puede ser considerado de interés de no haber en él un planteamiento adecuado de la cuestión económica-financiera (rentabil-idad). En fin, que el administrar la operación como un negocio quiere decir garantizar la calidad intrínseca y el más alto nivel de productividad.

Las cuatro bases para la gestión del "espíritu de empresa"

  • emprendedores/personas de negocios
  • organización en una forma de federación de negocios
  • contratos de gestión/resultados y participación en los resultados
  • gestión empresarial estratégica

El principio fundamental que orienta la gestión en el "espíritu de empresa" es el de que la empresa necesita contar con un nuevo tipo de profesional que sea, al mismo tiempo, persona de negocios y emprendedor. La persona de negocios es aquélla capaz de comprender el negocio de la empresa y de ubicarse en él contribuyendo a su éxito. Por lo general, es esta persona la responsable de un negocio específico dentro de la organización, contando para ello con clientes tanto internos como externos. Tal es el caso de las firmas que adoptaron, de modo formal, la organización por unidades estratégicas de negocios o bien que utilizan informalmente el concepto en la gestión de sus actividades.

Dicha persona de negocios debe ser emprendedora y debe mostrar voluntad y arrojo ante las crecientes tareas que se le presenten, además de valentía para responsabilizarse por los riesgos inherentes a sus proyectos.

En ese sentido, puede decirse que "el sueño dorado de los empresarios es el de disponer de una organización en la que cada una de las personas desempeñe su papel en la compañía, sea cual fuere éste, como si fuera el propio empresario". Traduciendo este concepto en términos de la realidad empresarial de PAEX, decimos que "en el contexto de las empresas familiares, el sueño dorado es el de contar con profesionales que piensen y actúen como dueños, y que trabajen al lado de dueños que piensen y actúen como profesionales".

Otro punto de igual importancia al de contar con emprendedores/personas de negocios, es la creación de un ambiente adecuado para que las potencialidades de dichas personas se desarrollen a plenitud. La organización correspondiente al modelo de federación de negocios -yendo desde el modelo más simple hasta el más complejo de las unidades estratégicas- ha demostrado ser la de mayor eficacia para el &laqno;espíritu de empresa». Esto se debe a que ese tipo de organización se orienta según lo exijan los clientes (internos o externos) y sus necesidades. Valiéndonos de índices de eficiencia y eficacia, los patrones adecuados se establecen con referencia a la productividad, a la competitividad y a la rentabilidad de la operación. No obstante, es fundamental que se establezcan metas de rendimiento y desarrollo y que se tenga como objetivo alcanzar y superar dichos patrones.

La lógica de ese modelo se basa en el hecho de que a los emprendedores/personas de negocios responsables de un negocio determinado es necesario brindarles un tratamiento equivalente al papel que han asumido. Es decir, la gestión se fundamenta en contratos por resultados en los negocios y, en cada uno de ellos, por áreas de resultados -ya se mencionaron tales campos: el económico-financiero, el de mercado e imagen, el de tecnología y proceso y el de patrimonio humano. Y a su vez, para recompensar los esfuerzos que condujeron al alcance de los resultados contratados, existe la remuneración adicional en proporción al aumento en rendimiento de la empresa en el período contratado. El PAEX desarrolló, también, la tecnología denominada &laqno;Participación en los Resultados», la cual se ha venido utilizando exitosamente por varias de las empresas colaboradoras. Las evaluaciones de la influencia que esta teoría ha ejercido sobre el clima de la organización y sobre el mejoramiento de la calidad de la gestión han sido muy positivas.

Finalmente, se debe destacar que la base fundamental del &laqno;espíritu de empresa» radica en la gestión empresarial estratégica que se basa en una planificación también estratégica, la cual determina la dirección de la empresa a largo plazo, y además lo hace en una acción empresarial planificada que se materializa en la planificación y administración anual de los resultados. El punto de partida es que ese tipo de gestión debe movilizar y contar con las personas adecuadas, así como propiciar un ambiente y procesos adecuados, según se ilustra en el cuadro siguiente:

 

 

Nota 1 - El modelo de gestión basado en el &laqno;espíritu de empresa» ha sido adoptado, también, por los nuevos grupos PAEX que se han venido constituyendo con base en la experiencia del grupo pionero. Por el momento, ya se encuentran en funcionamiento tres nuevos grupos. El PAEX 2, organizado en la ciudad de Blumenau, en el Estado de Santa Catarina; el PAEX 3, en Porto Alegre, capital de Rio Grande do Sul, ambos en la región austral del país; y el PAEX 4, en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, en la región sudeste donde también se encuentra el PAEX 1. Dentro de la perspectiva de construirse una Red PAEX que integre esos cuatro grupos (amén de los que estamos planificando establecer en los próximos 3 años en otras regiones del Brasil), el modelo de gestión PAEX es el elemento fundamental para que se dote a las empresas colaboradoras del patrón de excelencia en la calidad de su gestión.

Nota 2 - Este texto se escribió con base en el documento Tecnología PAEX para la Gestión y el Desarrollo en el que se describe la metodología adoptada por las empresas del grupo I del PAEX bajo la coordinación técnica de su autor, José Luiz Santana, profesor de la Fundação Dom Cabral.

 

 

Linda Goulart
Gerente de Negocios de la Fundação Dom Cabral
Miembro del Equipo de la Red Paex
E-mail: mktfdc@domcabral.org.br

 


© 1998 Banco Interamericano de Desarrollo 
Ultima actualización: November 1, 1998 
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