A partir de este mes, la Biblioteca Inca, ubicada en la zona de El Frutillar al noreste de la ciudad de Cochabamba, formará parte de una red de Centros de Documentación localizados en Estados Unidos, Argentina, Brasil y México con los que será posible realizar un intercambio de información a gran escala.
La Biblioteca Inca será el puente a través del cual el mundo podrá conocer artículos completos de revistas académicas de los países andinos (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Bolivia) y, al mismo tiempo, será el canal para recibir artículos de los integrantes de esta red.
Según el director de la Biblioteca Inca, Alfredo Montalvo, cerca de 44 centros de documentación forman parte de la sociedad y estarán disponibles 400 títulos de revistas especializadas en Ciencias Sociales.
"Siempre fue un problema llevar al lector el artículo completo de una revista académica, pero creemos que ya hemos encontrado la solución", explica Montalvo. Cuando un usuario viene en busca de un tema concreto, éste podía estar dentro de una revista pero no había forma de llegar a ella".
El programa del cual forma parte la Biblioteca Inca nació en Estados Unidos con el objetivo de acceder a revistas de otros países, para ello se ha formado un gran consorcio integrado por varias universidades.
Los directivos del consorcio han elaborado un proyecto aprobado por el Departamento de Educación de Estados Unidos, institución que ha asignado fondos para consolidar las centrales en ese país y América Latina, Inca fue escogida como central representante del subcontinente.
"Es un servicio mutuo, nosotros procesamos los materiales y las revistas que tenemos en Bolivia y los países andinos y este sistema electrónico nos permite acceder a las revistas académicas que ellos tienen en Estados Unidos", dijo Montalvo.
Gaille Williams, coordinadora de Participantes Latinoamericanos de la Universidad de Georgia, dijo que cualquier usuario puede acceder a la base de datos del Consorcio a través de Internet, pero sólo los integrantes del proyecto pueden entregar y recibir información de los textos de los artículos.
Williams se encuentra en la Biblioteca Inca instalando los equipos electrónicos necesarios para empezar el trabajo con la red e impartiendo cursos al personal de ese centro sobre el manejo de la base de datos.
La funcionaria explicó que cuando un investigador precise un determinado artículo puede entrar a la base de datos de la red, revisar los índices de las revistas y solicitar el texto a la central correspondiente y, en un plazo mínimo, tendrá el material requerido. Toda la información debe ser solicitada a través de la Biblioteca Inca.